Mirada gris

martes, 9 de diciembre de 2008

Mientras las lágrimas

resbalan por mi rostro,

el sabor amargo

enjuaga mis labios.

Mi corazón late

con fuerza descomunal,

pidiendo a gritos uno nuevo.

Yo que noto como se

hiela la sangre, y sudores

fríos recorren mi cuerpo.

Mi cabeza ha desconectado

del mundo. Algún día

será el momento en que

cierre los ojos para siempre.

Me iré volando sin dejar huella…

¿O quizás la deje en tu corazón?